Cambios físicos en el envejecimiento

Los cambios físicos que se producen en la vejez son de gran relevancia por su relación con el funcionamiento de las personas en su vida cotidiana. A continuación se describen los cambios más relevantes que el organismo sufre cuando envejece:

Cambios en la apariencia

  • Cabello y vello corporal: en un primer momento el pelo es gris pero poco a poco se vuelve blanco debido a la pérdida de pigmento ocasionado por la muerte de las células que se encuentran en la base del folículo del pelo. Con el tiempo el pelo se vuelve más delgado y menos denso, observándose una mayor pérdida en el hombre que en la mujer.
  • Piel: cuando envejecemos la producción de células disminuye y la piel aparece surcada y áspera. Los constituyentes elásticos de la capa media o dérmica de la piel (colágeno y elastina) pierden su flexibilidad. Cuando estas moléculas se endurecen aparecen pliegues en la piel. Las personas mayores son más vulnerables al frío y al calor debido a que la actividad de las glándulas sudoríparas se encuentra reducida debido a la pérdida de vasos sanguíneos.

Cambios sensoriales

  • Cambios en la visión

Los principales problemas de visión que se agravan con la edad son: deterioro en la agudeza visual (incapacidad de discriminar con precisión entre dos estímulos), presbiopía (dificultad para ver con precisión objetos cercanos), deslumbramiento (efecto cegador producido por la luz directa) y reducción del campo visual (límite de capacidad para ver por el extremo del ojo).

  • Cambios en la audición

La presbiacusia o pérdida de la audición con la edad es frecuente en las personas mayores y puede deberse a diferentes causas. Las personas mayores con problemas auditivos pueden tener normal la audición de las frecuencias bajas con pérdidas de las frecuencias medias y altas, por lo que presentan dificultades para comprender el habla sobre todo cuando hay ruido de fondo.

  • Cambios en otros sentidos

Algunos estudios apuntan a que en las personas ancianas parece estar disminuida ligeramente la sensibilidad en el gusto y el olor, aunque otros autores defienden que la sensibilidad a los sabores amargos está más preservada que la sensibilidad a los sabores dulces o salados.

Cambios sistema esquelético – muscular

  • Músculos: la fuerza muscular disminuye de forma gradual a partir de los 40 años, acelerándose las pérdidas a partir de los 70. Las pérdidas son más evidentes en las extremidades inferiores.
  • Huesos: la osteoporosis se caracteriza por una disminución de la masa ósea que comporta un aumento de la fragilidad de los huesos y la probabilidad de fracturas óseas (una de las más frecuentes es la fractura de cadera).
  • Articulaciones: la osteoartritis consiste en el desgaste de la almohadilla que protege las articulaciones, lo cual hace que se erosione la cubierta protectora de los extremos del hueso.

Cambios sistema cardiovascular

El colágeno que envuelve las fibras musculares se endurece y se vuelve insoluble, por lo que el corazón aumenta de tamaño debido a la grasa que se deposita de forma gradual sobre la superficie cardíaca. La frecuencia cardíaca declina con la edad.

Los cambios arteriales que ocurren en el envejecimiento implican un aumento de la rigidez de las paredes arteriales, un incremento de la relación colágeno/elastina de la aorta y grandes vasos y una disminución de la elasticidad de las fibras colágenas y la membrana basal endotelial engrosada.

Cambios sistema respiratorio

La dificultad respiratoria es el cambio más evidente. A medida que envejecemos hay una disminución de la movilidad de las costillas y contracción de los músculos respiratorios, debido a la cifosis progresiva, la osteoporosis y el colapso vertebral junto con la calcificación de los cartílagos costales.

Cambios en otros sistemas corporales

Los problemas relacionados con el sistema gastrointestinal en los ancianos pueden ser causados por una disminución de la ingesta de líquido, una dieta pobre en nutrientes y la falta de ejercicio aunque también puede deberse a la ingestión de fármacos utilizados para  aminorar el dolor óseo u otras enfermedades.

En cuanto al sistema excretor, a los 90 años los riñones han perdido un tercio de su peso.

Además de los mencionados cambios físicos en la vejez, las personas mayores suelen quejarse a menudo de problemas en el sueño. Las principales quejas hacen referencia a dificultades para dormir, a despertares nocturnos y a la percepción de que su sueño es pobre. Estos problemas pueden verse provocados o agudizados por factores como el estrés, la ansiedad o los malos hábitos de sueño.

Referencias bibliográficas:

Triadó, C. y Villar, F. (2006). Psicología de la vejez. Madrid: Alianza.

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2 Comentarios

  1. Super interesante el aporte!!!

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